Las consolas portátiles y yo

Mi primera consola portátil fue esta:

Game and watch helmet

La Helmet de Nintendo Game and Watch

Tenía entre 8 y 9  años y me la había mandado mi hermano desde España.  Se llamaba HELMET  y era uno de los títulos de la serie GOLDEN de GAME AND WATCH. Pero mi obsesión era anterior…

Cuando tenía solo unos cinco años se inauguró cerca de casa una de las primeras salas de maquinitas de Montevideo. Se llamaba Lennon Atracciones , y le pusieron así porque habían matado a John Lennon ese año. En ese entonces los videojuegos estaban prohibidos para los menores de 18 años en Uruguay, vaya uno a saber por qué extraña razón. Se veían (quizá con gran tino) que eran un entretenimiento para adultos y no para niños.

Mi hermano (el otro) un día me entró en aquel salón llenó de humo de cigarros y misterio y me hizo ver una partida de space invaders. Incluso me hizo presionar unos botones. Fue el sumun.

Pero entonces la idea de poder llevarme una maquinita de esas conmigo , a todas partes me comenzó a obsesionar. Y la ví un día: una versión de la SPACE INVADERS en una vidriera. Era una de aquellas mecánicas, donde los marcianos eran dos hileras de cintas que se movían y donde el disparo era también un pedazo de plástico luminoso físico que se movía. Eran maquinitas absolutamente mecánicas pero eran las antecesoras de los videouegos electrónicos portátiles.  Salían casi tan caras como un Atari (recién salido al mercado) entero.

Cuando intenté razonar para que me compraran una con mis padres me dijeron que por qué no un Atari que era algo con lo cual podía jugar desde la cama.. a lo cual yo respondí que con estas maquinitas no solo podía jugar desde la cama sino EN la cama, y en cualquier lugar que quisiera.  La noción de : VIDEOJUEGOS + AUTONOMÍA era algo que me comía la cabeza literalmente.

Dije que la HELMET fue mi primera maquinita, bueno eso sin contar esta, que era mecánica claro, una que me regalaron para una fiesta de reyes. La de marcianos era demasiado cara.. me regalaron una de carrera de autos.

No era lo mismo, no era un videojuego , entendí que era algo mecánico. Pero no me desprendía de ella, y en mis ratos libres me pasaba haciendo con cajas de cartón a las cuales añadía cortes de desplazamiento y figutas que podía mover desde atrás extrañas consolas portátiles caseras. Creo que si hubiera nacido en la edad de piedra hubiera terminado inventando una consola portátil a carbón. Pero bueno, luego de tantas y tantas de cartón y de la mecánica maquinita de autos llego la HELMET de la foto.

Y fue la primera y yo creo que la mas cara que tuve. Si vamos al caso , he visto esa misma máquina de la serie golden rematarse en ebay por mas de 3000 dólares con caja y manuales. Ninguna de mis actuales maquinitas por si sola cuestan ese dinero.. ( a lo mejor alguna con el set de juegos como la Milton Bradley, podría ser)

La segunda que tuve y que de hecho  HOY TENGO (la compre porque no pude evitar recuperarla) fue la CASIO HOP MONSTER. Y claro.. era otra generación de maquinitas LCD. Comparada con la aburrida HELMET de solo dos botones y siempre la misma monotonía de cruzar a Mr Game and Watch de una puerta a otra, la CASIO HOP MONSTER tenía dos juegos diferentes en uno, que se complementaban entre si y un nivel de gráficos increíble con personajes definidos que no eran simples manchas y que incluso agarraban objetos. Esta es la segunda:

Casio Hop Monsters Cg 80

Mi segunda consola portátil la CASIO HOP MONSTER CG 80.. aún la tengo

Claro no la tengo con caja y manuales, pero la tengo y sigue siendo aditiva.  En aquella época las consolas portátiles eran de un solo juego. Nos aburríamos por muy lograda que fuera la consola y hubo un tipo que fue pionero y que hizo realidad el sueño de muchos niños: un tipo que abrió un local de canje de consolas portátiles cerca del Obelisco, por 18 de Julio. Hoy funciona una casa de celulares allí.

El panorama en Uruguay pues en mi infancia mas remota era: un sitio llamado Delta Hobby donde una consola portátil del tipo Game and Watch salía mas cara que un televisor, la posibilidad de pedírsela a un pariente en el exterior (los paquetes demoraban meses en llegar en esa época.. si es que llegaban) , y una vez logrado el tesoro uno si se aburría podía canjearla temporal o definitivamente con un amiguete o ir al ya mencionado lugar de canje.

Si en aquel momento me hubieran dicho que iba a tener una colección de mas de media centena de consolas portátiles, capaces casi de todo, desde posicionarse con un satélite hasta de detectar mi voz, desde cargar millones de juegos encima hasta permitirme jugar con gráficos similares a una película, desde juegos en tercera dimensión hasta tomar fotos y hacerlas parte de los juegos, bueno, yo creo que como niño me hubiera dicho a mi mismo : SI SI SI SIIIIIIIIIIIIII, HACELO. HACÉ LO QUE SEA, PERO LOGRALO.

De niño soñé con 3 cosas : con tener pruebas de que Dios existe, con tener ser un escritor de cuentos de horror con libros publicados, y con tener todas las consolas portátiles que quisiera.

Sobre mi faceta como escritor, podrán encontrar mucho en http://www.bloomerfield.com

Sobre mi experiencia con Dios y la evidencia que encontré de que existe podrán leer en http://www.evangeliocristiano.com y http://www.huevolucion.com

Y sobre mi colección de consolas portátiles podrán leer aquí.

Agradezco también a mi esposa Nelsy, que ha sabido compartir esta locura conmigo viendo que en realidad los hombres que hemos optado por estos vicios en general somos mas simpáticos y tiernos que los que optan por otros vicios a la larga mas caros.  A lo mejor es porque estamos muy reconciliados con nuestro niño interior.

Coleccionar consolas portátiles esta mal visto hoy día quizá en una persona adulta. Quizá peor visto que ser gay (lo cual ya es una moda) o fumar porro (lo cual parece ser ya casi una obligación)  Me miran con cara de “que pedazo de pelotudo!” cuando voy jugando a mi Atari Lynx en el autobus, o me dicen “por qué no te compraste un auto?” cuando sacan cuentas de lo que cuesta mi colección.

Algunos la miran (mi colección) y lo primero que comentan es “me encantaría traer a mi hijo para que la viera”. Eso si, si les presto una sola portátil, no la sueltan hasta que no se las pido de vuelta. Estan negados, negados a su propia necesidad lúdica.

Hay muchos juegones que no han salido del closet. Que temen que pueda pensar la mujer si se gastan 200 dólares en una maquinita para matar marcianos o pegarle piñas a zombies en una plaza en lugar de ahorrar, o en lugar de comprar un celular o pagar la cuota de un auto o una moto, lo cual es mas socialmente aceptable.

La sociedad entiende que la mayoría de los hombres se sienten a ver el videojuego mas estúpido que conozco, el fútbol, uno donde el que participa no tiene joystick, ni botones, ni comandos, ni control, solo se sienta y mira como 22 tipos que tienen mucho mas dinero que él se divierten pegándole a una pelota mientras el espera para festejar el resultado de ese juego que no controla. Y grita. Y se ríe. Y llora.

Pero si yo me siento a matar mis marcianos, o a machacar a mis zombies comodamente, o a rescatar a una princesa, o a matar terroristas o a saltar sobre tortugas en un mundo lleno de color soy un pelotudo.

Bien pues, viva mi pelotudez. Las maquinitas, las consolas portátiles son algo que me ha dado alegrías, frustraciones, mas alegrías, diversión, alguna que otra tristeza (cuando se rompen) pero por sobre todo me han permitido tener algunos de mis mejores amigos.

Si te gustan las consolas portátiles, no te reprimas. Mas estúpido es meterse un palo prendido en la boca que te inocula cáncer a pequeñas dosis y pagar por ello, y la gente lo hace. Mas estúpido es mirar como otros juegan y sentarse a aplaudir. Si te gustan las consolas portátiles, no le haces daño a nadie: solo a los marcianos que se te cruzen en la pantalla.

Sali del CLOSET consolero , y hacete una lista. Acordate de las primeras que tuviste y empezá por ellas. Sentate a disfrutarlas y olvidate del qué dirán. Jugá a los mismos juegos con las  nuevas tecnologías y con la mente de un adulto, vas a ver que son obras de arte al grado de una ópera, o de un cuadro, o de una pieza músical.

Además es una colección que nunca perderá el valor: es una inversión.Las consolas suben de precio con los años, no bajan. Por donde lo mires, es un buen hobbie .

Disfrutálo , conque lo disfrutés la mitad de lo que logré disfrutarlo yo vas a ver que bien la vas a pasar.  Y sin otro efecto secundario que algún dolor de dedos y alguna novia o esposa enojada que algún día te diga: “No no no, nada de comprar otra nueva…. ¡hay que pagar la factura que nos cortan la luz o te mato!”

Dios los bendiga a todos y a los que con alma de niños inventaron estos aparatitos para hacernos los ratos mas felices  :)

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